En Enero, el mundo del Vino se detuvo en Madrid

En Enero, el mundo del Vino se detuvo en Madrid

Enofusión se celebró en una de las semanas más intensas del mes de enero en Madrid, ya que a la vez estaba teniendo lugar Madridfusión, un hervidero de cocineros, bodegueros, representantes de casas de trufa, cockteleros….

El Palacio Municipal de Congresos de Madrid durante los días 24,25 y 26 de enero era el centro del mundo en cuanto a gastronomía y bebidas se refiere, ya que miles de personas acudían en masa con el fin de hacer negocios y degustar los platos y vinos que se ponían al alcance del visitante. La organización de Enofusión, un espacio dedicado al vino, no pudo ser más impecable. Muchos amantes de vino, íbamos hipnotizados ante el programa que nos esperaba. La estrella del cartel la encabezó la cata Vertical de Bodega Niumanthia, de los vinos Termes, Numanthia y Termanthia dirigida por el director técnico del grupo Louis Vuitton Moët Chandon y enólogo de la bodega, Manuel Louzada. Un verdadero placer poder asistir y probar sus añada 2006, 2007 y 2008, la añada 2006 de esta bodega permanecerá siempre en mi memoria, vinos redondos, con tanino dulce y largos.

A continuación la tela de araña para todo el amante del vino que asistió a Enofusión, fue la entrevista de Juan Manuel Bellver a Nicolás Joly( el mayor experto francés en viticultura biodinámica hasta el momento). Su discurso fue una lección a la vida, una llamada a lo natural, ya que el francés explicó de una manera apasionada y fácil el buen hacer del vino en la viña. A continuación, se llevó a cabo, con opiniones de Joly, una cata dirigida por Juan Manuel Bellver y Flequi Berruti bajo el título “Vinos lunares: ecológicos, biodinámicos, naturales y otros de la tribu”, vinos que sorprendentemente mantienen su color pese a no ser tratados con nada, aunque en nariz algunos no estaban muy limpios.

Entre cata y cata los asistentes podíamos pasar a degustar más de un centenar de grandes marcas en el Enobar donde los profesionales pudieron catar los vinos expuestos y con Expobodegas, expositores donde las bodegas presentaron sus productos a los visitantes de forma directa. Sinceramente las catas eran tan seguidas que en el poquito tiempo que teníamos no nos daba tiempo a catar todo, una pena porque la exposición era increíble y muy variada.

Durante los tres día que duró Enofusión, por las mañanas a primera hora, se celebraban los Círculos del Vino, foros de discusión, debate y reflexión en torno al mundo del vino. Estos debates tuvieron este año como máximo exponente la juventud y de qué manera atraer a las jóvenes al mundo del vino . La estrella de esos foros fue si duda la portuguesa Maria Joao de Almeida, directora de la web que lleva su nombre y de Vinho Tv, una de las pocas televisiones temáticas sobre vino que hay en el mundo; también intervino Javier Pulido, de Opus Wine, Amaya Cervera, de www.todovino.com, Concha Crespo, ex responsable de gastronomía de España Directo y Cristina V Miranda, directora del Enofestival y quien ha llevado la prensa de Enofusión tan ejemplarmente.
La mujer y la familia

En esta II Edición la familia y las mujeres enólogas han sido los protagonistas, ya que una de las catas más entrañables fue: El Vino de Padres a Hijos, en los que intervinieron Fernando Remírez de Ganuza y su hija Cristina; Marisol Bueno, de Pazo de Señoráns, y su hija Vicky Mareque y los René Barbier, padre e hijo. Una lección de cómo las segundas generaciones sí tiran del carro y siguen al frente del negocio. Cada uno de los hijos eran clones de sus padres pero en su versión más moderna.

Y digo que las mujeres fueron protagonistas en Enofusión porque la cata: “Entre Damas anda el Vino”, fue muy comentada. Tres enólogas de bandera Susana López Mendiondo, en Pago del Vicario, Mayte Esteve en Cavas Marqués de Gélida y Rosalía Molina, en Altolandón , dejaron claro que los grandes vinos de España se están haciendo por féminas con carácter. No podemos olvidar Taberner N 1 2006, de la Bodega Huerta de Albalá , vino de la Tierra de Cádiz, elaborado por una de las enólogas más exquisitas en su trabajo. Me gusto tanto la bodega, el vino y la filosofía de la enóloga cuando les visité en el 2009, que tengo la botella del año 2006 en mi cuarto de estar.

Y durante Enofusión siguió siendo la reina la mujer, ya que otro de los coloquios fue protagonizado por tres mujeres que han hecho del Estilo de Vida su bandera en los medios de comunicación. Ana Alonso de Letamendía, experta en gastronomía de la revista en Mía; Isabela Muñoz, redactora jefe de Telva y Mar Romero, de Punto Radio, señalaron que los jóvenes se aproximan al vino y que iniciativas como la celebración del Enofestival, el próximo 4 de febrero, van en la nueva dirección con ese binomio música y vino para los jóvenes. La mano de mujer siguió en esta edición esta ocasión de la mano de la somellier Andrea Alonso, Makro que ofreció una cata titulada “Un sumiller: Un vino”, que fue una lección de cómo se pueden adquirir grandes vinos a precios sin competencia.

La tela de araña

Aparte de la cata de Numanthia, todavía Enofusión no nos había dado todo lo que guardaba en la manga a aquellos que tuvimos paciencia y permanecimos hasta última hora, ya que tres catas de grandísima altura estaban por llegar. La primera de ellas de la mano de la bodega González Byass sobre las Botas de Gran Olor. Selección y clasificación de Tío Pepe en rama. Fue dirigida por el enólogo de la casa, Antonio Flores que nos trajo el espíritu y arte del Jerez hasta Madrid, con sus enseñanzas y su arte nos redescubrió “Las Botas de Gran Olor”, reliquias inmersas en las soleras de Tío Pepe que D. Manuel Mª González Gordon solía marcar a tiza con una estrella. Una experiencia única ya que Flores explicó más detalles de Tío Pepe en rama, resultado de la rigurosa selección de las botas de gran olor, y que será embotellado a mano sin clarificar ni filtrar en el momento más intenso de “la flor”, que suele tener lugar a comienzos de la primavera. Un lujo haber estado presente.

La segunda joyita de la edición la protagonizó Luis Hurtado de Amézaga, de Marqués de Riscal, y Danielle Rolland, del grupo Rolland donde pudimos catar grandes vinos de ambas empresas con la presentación de la enóloga Maria Isabel Mijares. Los asistentes pudimos comprobar la magia que el enólogo Michel Rolland pone en sus vinos, de la boca de su mujer, que con un español afrancesado nos explico uno a uno, los vinos que su marido elabora a lo largo del planeta. En esta ocasión su colección con Château Le Bon Pasteur 2009 (Pomerol), Château Fontenil 2001 (Fronsac), Mariflor 2010 (Malbec) – Argentina, Val De Flores 2004 – Argentina, Bonne Nouvelle 2004 – Sudáfrica . A la par catamos Marqués de Riscal Reserva 2007, Marqués de Riscal Gran Reserva 2004, M. Riscal 150 Aniversario Gran Reserva 2001, Barón de Chirel 2008 y Barón de Chirel 2010 que lo trajeron directamente de la barrica porque todavía le faltan años para salir al mercado.

Y como lo mejor se deja para el final, mis sentidos casi dormidos se despertaron en Portugal, es decir en la cata Internacional de Oportos de Dirk Nieeport a cargo de su enólogo Luis Seabra, un hombre entusiasta que repartió el poquito oporto que había con todos los asistentes, aunque fuera para mojarnos los labios. Y es que merecía la pena aunque fuera eso, ya que en esta cata pudieron degustarse vinos de añadas centenarias como Porto Colheita 1912, un anciano que todavía guarda acidez y tiene pensado dar guerra para rato. Los ojos de los asistentes y los sentidos estaban a flor de piel cuando el enólogo nos deleitó con Porto Colheita 1957, Porto Garrafeira 1952, Porto Garrafeira 1977, Vintage Bioma 2008 y Vintage Niepoort 2009, un jovencito que ya apunta maneras por su gran intensidad de color y su perfecta acidez.