La cosecha 2011 en Ribera será parecida a la afamada 2005

La cosecha 2011 en Ribera será parecida a la afamada 2005

La Ribera del Duero no tiene prisa esta vendimia. El buen tiempo y la ausencia de lluvias están dejando una cosecha muy desigual entre las diferentes zonas de la región.

La recolección se ha adelantado entre diez y quince días. Unos creyeron conveniente vendimiar las dos últimas semanas de septiembre y tienen el vino ya con la fermentación alcohólica finalizada y otras todavía están con los depósitos vacíos y haciendo muestreos en el viñedo. Ayer di  una vuelta desde Aranda a la Horra primero y más tarde a Gumiel de Izán y aunque tan solo las separan 20 kilómetros, la situación entre las dos era completamente diferente. En el primer pueblo, conocido por dar cobijo a más de ocho bodegas como Bodegas Hermanos Sastre, Santa Eulalia, García Figuero, Grandes Bodegas o La Horra (nueva bodega del grupo riojano Roda), el ambiente estaba en ebullición, mangueras, bombas, densímetros estaban a todo gas y el goteo de viticultores y remolques repletos de uva era constante en la mayoría, aunque algunas ya tenían todos los tanques llenos. En Gumiel de Izán que alberga a Bodegas Portia(grupo Faustino), Bodegas Imperiales todo está en calma. Otra de ellas Dominio de Basconcillos, permanece en silencio, su enólogo Francisco Barona, me explicó que no tiene prisa en vendimiar y que tranquilamente meterá uva la semana que viene para comenzar la batalla. Y es que la cosecha en la zona alcanzará su cénit en el largo puente del Pilar y se rematará prácticamente entre el 17 y 20 de octubre. La mayor parte se vendimiará manualmente, a modo tradicional. Tan solo el 10% se hará a máquina.

A día de hoy cuatro de octubre, hay abiertas 170 bodegas de la Denominación de las 257 y 25 ya han finalizado la cosecha. Hasta ahora se  han recogido 42.576,81 kilos de uva tinta. En Ribera hay un total de 21.129 hectáreas de viñedo de las que el 90% pertenecen a la variedad Tempranillo.

¿Y la uva como está?

Pues debido al excesivo calor y a la falta de frío la acidez ha sido baja y los ph altos. Así que la utilización de ácido tartárico en la entrada a bodega está siendo más alta de lo normal. También está faltando color y el ataque casi generalizado de polilla ha hecho daño a muchos viticultores que han visto como a última hora les rechazaban la uva. Pero la calidad es buena a pesar de eso. El Consejo Regulador asegura que las maduraciones fenólicas se están desarrollando con normalidad, y que el grado no ha ascendido tanto como en otras zonas, ya que las medias se sitúan en torno a 14 grados. Los parámetros de calidad, acidez, color, graduación pueden ser iguales a los de la cosecha anterior. La valoración del Consejo va por la misma línea, su presidente, José Trillo, adelanta que «la uva está muy bien de grado, los taninos están madurando adecuadamente y los augurios son buenos».  Pero no se aventura a asegurar que la calificación de la cosecha pueda volver a ser excelente, como en las dos anteriores. «Una cosecha muy buena con toda seguridad, porque la sanidad es perfecta y tal y como van los parámetros de seguimiento nos indican que vamos por una cosecha muy parecida a la de 2005, como mínimo, y la de 2005 fue muy buena», declara Trillo.

¿Y qué pasa con el precio?

Hay más demanda que otros años y esto está suponiendo que el precio este año sea del gusto de la mayoría. Esa es la previsión de los vocales de la Unión Regional de Cooperativas (Urcacyl) en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero. «Hay bastante animación en la compra venta de uva y está rondando el precio entre 80 y 90 céntimos. Este año los especuladores lo van a tener más difícil porque hay más demanda de uva», asegura Teodoro Cabornero, vocal de Urcacyl en el pleno del Consejo Regulador de Ribera del Duero. Este aumento de demanda se está detectando en estas jornadas iniciales de campaña «y eso que contamos con una cosecha que se puede incrementar un 10% con respecto a la del año pasado», puntualiza.

Eso sí, hay bodegas que están pagando 2,40 euros por kilo, pero claro la uva tiene que llegar perfecta a la bodega, sin agraces, con buen peso, materia colorante alta, buen grado y sin resto de productos químicos, todo un logro para el viticultor. A eso sólo llegan unos pocos viticultores con suerte a los que el tiempo les ha sido favorable. El trabajo del viñedo es admirable, no solo se trabaja en vendimia, no, desde que empiezan a aparecer los primeros rayitos de sol del año, pongamos abril,  la planta empieza a crecer, y ahí está el viticultor cuidándola cada día. Es una dedicación que creo que pocos saben. El trabajo en campo es el 90% de una gran cosecha y un buen vino en la copa. Sin mimo en la viña no hay buenos resultados.